El ejercicio del espejo
¿Os habéis planteado alguna vez la influencia que tienen los espejos en nuestra vida? A veces dan miedo, seguramente por ser un elemento bastante común en las películas de terror, en la que pueden aparecer espíritus poco evolucionados, o peor aún vampiros que no se reflejan en ellos. Otras veces nos ayudan a preparar un discurso, o a diario nos ayudan a ponernos guapos. Los tenemos por todas partes, pues también son decorativos y también dan profundidad en espacios reducidos.
Como seres espirituales, somos también como espejos, reflejando luces y sombras. Lo que observamos a nuestro alrededor es un reflejo de nosotros mismos, tanto lo que nos gusta como lo que no, tanto nuestras virtudes como nuestros defectos. Pero esta proyección solamente la percibes cuando te conviertes en «observador», cosa que no es fácil, pues el «ego» siempre intenta ocultar al inconsciente.
Quizá si solo percibiéramos los destellos positivos y no los negativos, no seríamos completos, pues anularía nuestra capacidad de aprendizaje. Quizá podamos tratarlo todo como luces de distinta intensidad.
Puede que de esta manera lo viera también Sally Oldfield, hermana como no, de mi admirado Mike Oldfield. «Mirrors», es una canción que parece estar tocada de algo divino, un encantamiento maravilloso, misticismo, no sé.., magia desde luego no le falta:
«Somos como espejos brillando en el Sol
Y nos reflejamos, cantamos y bailamos
en perfecta armonía.
No hay nada en el mundo que podamos hacer
para detener la luz del amor
que brilla a través de nosotros»
Esta mujer irlandesa, compositora y multiinstrumentista, más interesada por la música folklórica, más íntima pero muy sensual y elegante. No volvió ya a destacar internacionalmente como con este tema, pero es interesante escuchar su discografía poco a poco, con tranquilidad.
Los reflejos musicales de Sally nos traen buenas vibraciones, lejos de la vanidad con la que hablaba al espejo la malvada reina del cuento de Blancanieves. Vienen cargados de una bellísima melodía, campanitas y su voz de angel. La belleza no se puede comprar pero en ocasiones sí que se puede crear …
