La esencia de lo invisible
Son célebres las frases que afloran entre las páginas de «El Principito», por lo que nos hacen reflexionar. El libro de Antoine de Saint-Exupéry es todo un clásico de la literatura por todas las enseñanzas que en él se plantean. Quizá una de las citas más célebres es la que hace referencia a aquello que no se ve pero no por ello es menos real:
«He aquí mi secreto, que no puede ser más simple:
sólo con el corazón se puede ver bien;
lo esencial es invisible para los ojos»
La emoción es invisible
Las emociones no son tangibles ni tienen unidad de medida; solo cada uno es consciente de la intensidad de esas sensaciones. Son difíciles de explicar con palabras pero pueden dejar una huella mucho más profunda que cualquier impacto físico.
Es como si alguien diera una sacudida a tus entrañas. Un Toque Invisible que impacta todo tu ser puede permanecer contigo por un segundo o por toda la eternidad, dependiendo de la intensidad del «golpe» recibido.
La Música como «Genesis» de sensaciones
El efecto de escuchar música es una sensación también invisible pero muy real. Seguro que hay alguna canción que ha erizado el vello de tu piel o que te ha hecho derramar alguna que otra lágrima.
«Génesis» significa origen o principio de algo. Se trata además de una palabra universal que se escribe de forma muy similar en bastantes idiomas.
La Música es pues, en mi opinión, una génesis de sensaciones, afortunadamente casi siempre placenteras, de buenos recuerdos o simplemente de evasión o mejor aún, de diversión.
Algunas palabras ofrecen diferentes acepciones, aunque en este caso me interesa, ya que gracias a la Música, encuentro que Genesis también es el nombre de una banda de Rock británica generadora también de una importante aportación musical.
Del Rock progresivo al Pop perdurable
Podemos decir que la etapa de culto de Genesis como grupo de Rock Progresivo se concentró en los años 70, coincidiendo sobre todo con los años como vocalista de Peter Gabriel. Es la época que seguramente más echan de menos sus seguidores más veteranos.
Sin embargo, los mayores éxitos comerciales del grupo se fueron sucediendo en la etapa en que Phil Collins tomó la voz cantante, y comenzando la década de los 80, éste fue alternando discos en solitario con los de la banda, influenciando de manera notable en estos hacia un pop-rock bastante interesante y también de apertura a un nuevo público. Donde algunos solamente veían una deriva comercial, otros queremos ver también una evolución.
Y el punto culminante llegó con «Invisible Touch», de 1986; un álbum que hace honor a su nombre, y que tiene ese «toque invisible» para ser comercial y llegar a una gran audiencia, pero también una calidad musical para perdurar en el tiempo.
Ya hacía unos cuantos años que la formación se había reducido a tres miembros, de los cuales, junto a Collins, tanto Tony Banks como Mike Rutherford se habían lanzado con algunos proyectos individuales, cuya influencia lógicamente también se dejaría notar. Bastante significativo fue el de este último, Mike & The Mechanics, y que perduraría en el tiempo con varios álbumes y giras, junto a Paul Carrack y Paul Young como vocalistas.
Pero centrándonos en «Invisible Touch», posiblemente será el disco por el que más se recordará a Genesis. Mezcla de estilos, muy rico en nuevos sonidos, mantiene aún algunos retazos con un aire progresivo del que seguramente gustarán más los incondicionales de sus primeros trabajos, si bien la tendencia es más hacia un tono más distendido y ligero; más Pop podríamos decir.
Estuvo muy bien posicionado en listas, con ventas millonarias, y se publicaron hasta cinco sencillos para todos los gustos: «Anything She Does», «Tonight, Tonight, Tonight», las baladas «In Too Deep» y «Throwing It All Away», y por supuesto «Invisible Touch», que es a donde quería yo llegar escribiendo estas líneas.
Conexión musical perfecta
El tema que da título al álbum puede parecer algo superficial, al hablarnos de aquella persona que parece impactarnos solo con la primera mirada, sin tocarnos, o quizá puede que sí,… con un toque mágico, un toque invisible.
Pero para nada se trata de una canción melancólica; todo lo contrario, es una canción alegre, con un estribillo pegadizo y una parte central de uso de sintetizadores trepidante. El uso de algunas secuencias de batería electrónica complementa un ritmo bastante discotequero aunque sin llegar a ser machacón.
Quiero pensar más bien que esta canción describe la conexión que existe entre la música y lo más profundo de cada uno de nosotros. Un encuentro con esa vibración que puede hacernos sentir plenos aunque sea solo por unos minutos. Además, sigue sonando fantástica en cualquier situación.
Una conexión musical perfecta, que es la que nos lleva a la esencia de lo invisible…
Fotografía principal: Flickr – Santi Banks – https://flic.kr/p/24JqN7
INVISIBLE TOUCH (Tony Banks / Phil Collins / Mike Rutherford)
Bueno, he estado esperando
Esperando aquí tanto tiempo
Pero pensando que nada, nada podría salir mal
Pero ahora lo sé
Ella tiene una habilidad
Para conseguir todo lo que ve
Y ahora parece que me estoy enamorando
Enamorando de ella
Ella parece tener un toque invisible
Logra agarrar bien fuerte tu corazón
Ella parece tener un toque invisible
toma el control y lentamente te destroza
Realmente no la conozco
Sólo sé su nombre
Pero ella se mete bajo tu piel
Nunca vuelves a ser el mismo
Y ahora lo sé
Ella tiene algo en que no puedes confiar
Es algo misterioso
Y ahora parece que me estoy enamorando
Enamorando de ella
Ella parece tener un toque invisible
Logra agarrar bien fuerte tu corazón
Ella parece tener un toque invisible
toma el control y lentamente te destroza
A ella no le gusta perder
Para ella sigue siendo un juego
Y aunque arruine tu vida, la querrás igual
Ahora lo sé
Ella tiene una habilidad
Para conseguir todo lo que ve
Y ahora parece que me estoy enamorando
Enamorando de ella
Ella parece tener un toque invisible
Logra agarrar bien fuerte tu corazón
Ella parece tener un toque invisible
toma el control y lentamente te destroza

