Lentamente, con Aute
La Música se quedó un poco más huérfana (04/04/2020) al dejarnos Luis Eduardo Aute; todo un creativo como pintor, poeta, director de cine, pero sobre todo como compositor y músico.
Nunca me ha parecido un cantautor «al uso», en plan protesta ni nada de eso, aunque parte de su discografía viera la luz en los años de la transición. Creo que iba bastante más allá, con una capacidad privilegiada para «pintar» la belleza a su manera.
Su influencia ha sido mayor de la que podamos percibir en los últimos tiempos de tantos cambios y tan rápidos, aunque la escasez de ideas musicales no va en consonancia con tanto avance en una modernidad que a veces nos supera.
Hasta no hace muchos años incluso funcionaban dos pubs en el Barrio de las Letras de Madrid cuyo nombre aludía a conocidas canciones de Aute; «Una de dos» y «Las cuatro y diez». Locales animados donde nos reuníamos a veces los amigos, ambientados con la música española que sonaba a un volumen desmedido que incluso dificultaba la comunicación si estabas junto a algún altavoz. Pero lo pasábamos bien entre risas, música y copas (algunas veces de más quizá).
Aute cantaba a menudo al amor, la decepción, la seducción y el erotismo. Canciones como «No te desnudes todavía», «Pasaba por aquí», «Siento que te estoy perdiendo», y algunas otras, dieron para un magnífico recopilatorio: «20 Canciones de Amor y un Poema Desesperado».
La poesía que llevaba dentro salió a la luz más poniéndole música que como poeta propiamente dicho. Este título hacía un guiño en este sentido a los «Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada» que publicó Pablo Neruda allá por 1924. Este es un buen disco para empezar a conocer el arte de Aute.
Para este pequeño recuerdo a Luis Eduardo me quedo con un tema menos conocido pero con un encanto especial, «Slowly», dentro de su álbum del mismo título de 1992. Hacía poco tiempo que había surgido la filosofía o movimiento «Slow» en contraposición al estrés que había traído a nuestras vidas el desarrollo industrial y tecnológico. Tomarse las cosas con la calma necesaria para disfrutar de cada momento y valorar más todo lo que nos rodea, a la larga nos hace obtener resultados más positivos. La clave, básicamente sería sin prisa pero sin pausa.
Un disco para bailar «lento» en la pista de baile; de aquellos que se bailaban abrazados, con el pelo de la chica rozándote la cara, con los ojos cerrados y susurrando cosas al oído. Un pop suave que nos alejaba un poco del cantautor que llevábamos conociendo ya hacía bastantes años, pero con la misma tranquilidad que siempre nos ha ofrecido su música. Un momento de desconexión para después seguir con la sesión discotequera.
Varias estrofas con un hilo conductor común, de manera simple pero a la vez genial consiguen un ambiente de gran sensualidad:
«Quiero bailar un ‘slow with you tonight’ (un lento contigo esta noche)»
Se intercalan varias frases en inglés de algunos clásicos, tales como «Unchained Melody» -Melodía desencadenada- (Righteous Brothers), «All I Have To Do Is Dream» (Everly Brothers), «The End (Earl Grant) y «Love me tender» (Elvis Presley).
Los «lentos» han desaparecido prácticamente de las discotecas. La irrupción de manera masiva de la música latina y también de la música electrónica, propone actualmente un ritmo constante, sin descanso. No hay un respiro para ese momento «slow» para desconectarnos por unos minutos y olvidarnos de toda la premura que llevamos acumulada.
La versión que propongo de «Slowly» es de uno de sus conciertos, con la colaboración de Christina Rosenvinge en los coros. No me canso de escucharla.
«De alguna manera tendré que olvidarte» que cantaba en otra de sus melancólicas canciones; me recuerda que lo más seguro es que nunca podamos olvidarle…..
Fotografía: Flickr - Keneth Cruz - https://flic.kr/p/desxbT
