La alegría del Alma
Hubo un tiempo en que bastante gente confundía a Paul Carrack con Phil Collins; seguramente sería por su incipiente calvicie, ya que musicalmente son bastante distintos, y a la vez ambos son excepcionales.
De todos modos, por si a alguien le quedaba alguna duda, Paul comenzó a aparecer en sus actuaciones con un gorro sudafricano y gafas negras y curiosamente en esos años es cuando su música se hizo más conocida en España, ya que en el ambiente anglosajón ya era muy respetado hacía bastantes años.
Incansable como compositor y muy solicitado como vocalista y teclista de multitud grupos y proyectos, creo que empecé a escuchar a Paul en un concierto básico en España, emitido por la radio como uno de los dos vocalistas de Mike & The Mechanics. A partir de ahí me empecé a interesar por su amplísima discografía. Como el mismo ha manifestado, su voz es su gran fortaleza para que canciones «normalitas» suenen mejor de lo que son en realidad y no en vano le apodaron hace tiempo como «el hombre con voz de oro».
En las fases en que se refugia como músico en solitario, sale el Carrack más íntimo, en las que suele volver al Soul que tanto ama. Y es entonces cuando te envuelve con su cálida voz y puede surgir una oración hecha para ser canción, como es «Satisfy my Soul». No necesita ninguna connotación religiosa, sino simplemente te va dejando fluir y conectar con tu ser interior por unos minutos.
Un pequeño gozo para el alma, una alegría en definitiva, quizá como ya refería Sócrates hace siglos y sin ponerse demasiado filosófico:
«La alegría del alma forma los días más bellos de la vida en cualquier época que sea»
Gracias a Paul Carrack por recordarnoslo…
Fotografía: Flickr - Ed Fielding - https://flic.kr/p/xw4fk
